C’È UN LEADER POLITICO DELLA SINISTRA MONDIALE CHE ROSICA PER L’ELEZIONE DI TRUMP. OBAMA? LA CLINTON? CASTRO II? NO, BERGOGLIO

Il leader morale più popolare del pianeta, Papa Francesco, lancia segnali al leader politico più potente, Donald Trump. “Aspetto di vedere cosa accade”.
Se nel messaggio diplomatico di insediamento gli aveva assicurato preghiere, augurato buon lavoro unito all’appello di non dimenticarsi mai dello spirito inclusivo dell’America e dei “tanti Lazzaro che bussano fuori dalla porta”, stavolta, in una intervista al quotidiano spagnolo El Pais, Bergoglio si allunga oltre le parole di circostanza ed estende il suo pensiero alle nuvole che si intravedono all’orizzonte.

Spaventarmi o rallegrarmi perciò che possa succedere potrebbe rivelarsi una grande imprudenza. Sarebbe come essere profeta di calamità o di benessere, di cose che non si verificheranno. Si vedrà. Vedremo ciò che farà. Perciò io attendo e vedo”.

In un altro passo dell’intervista il Papa manifesta timori per i vari movimenti di stampo populista che si stanno affacciando sulla scena mondiale. Il parallelismo con quello che accadde nel 1933 affiora in una risposta, con l’avvento al 
potere di Adolf Hitler, un dittatore favorito dal fatto che la Germania degli anni Trenta, in forte crisi economica e politica, “cercava la sua identità, 
cercava un leader, qualcuno che gli potesse ridare la sua identità e un 
ragazzetto di nome Adolf Hitler disse: ’io posso, io posso’. E 
tutta la Germania votò per Hitler. Hitler – ha insistito Francesco – 
non rubò il potere, fu votato dal suo popolo, e poi distrusse il 
suo popolo”.

Ecco le esatte parole di Bergoglio a El Pais:
«Que es una palabra equívoca porque en América Latina el populismo tiene otro significado. Allí significa el protagonismo de los pueblos, por ejemplo los movimientos populares. Se organizan entre ellos… es otra cosa.
Cuando oía populismo acá no entendía mucho, me perdía hasta que me di cuenta de que eran significados distintos según los lugares. Claro, las crisis provocan miedos, alertas.
Para mí el ejemplo más típico de los populismos en el sentido europeo de la palabra es el 33 alemán.
Después de [Paul von] Hindenburg, la crisis del 30, Alemania destrozada, busca levantarse, busca su identidad, busca un líder, alguien que le devuelva la identidad y hay un muchachito que se llama Adolf Hitler y dice “yo puedo, yo puedo”. Y toda Alemania vota a Hitler.
Hitler no robó el poder, fue votado por su pueblo, y después destruyó a su pueblo.
Ese es el peligro. En momentos de crisis, no funciona el discernimiento y para mí es una referencia continua. Busquemos un salvador que nos devuelva la identidad y defendámonos con muros, con alambres, con lo que sea, de los otros pueblos que nos puedan quitar la identidad.
Y eso es muy grave. Por eso siempre procuro decir: dialoguen entre ustedes, dialoguen entre ustedes. Pero el caso de Alemania en el 33 es típico, un pueblo que estaba en esa crisis, que buscó su identidad y apareció este líder carismático que prometió darles una identidad, y les dio una identidad distorsionada y ya sabemos lo que pasó.
¿Las fronteras pueden ser controladas?
Sí, cada país tiene derecho a controlar sus fronteras, quién entra y quién sale, y los países que están en peligro –de terrorismo o cosas por el estilo— tienen más derecho a controlarlas más, pero ningún país tiene derecho a privar a sus ciudadanos del diálogo con sus vecinos
».

E’ fuori di discussione che tutto il discorso sul populismo si riferisse in particolare a Trump.